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¿Qué es Dolce Inferno?

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Dolce Inferno es una novela de fantasía paranormal que estoy escribiendo y voy publicando los borradores en este blog para que los leáis. Va a ser una saga y lo que podéis encontrar de momento es la primera parte: Polvo de Estrellas.
La autora soy yo, Luxuria o Lux o Viento según qué lugar de internet. Si lo veis que la publica en algún sitio alguien diferente, avisadme porque seguramente me estarían plagiando.
Sinopsis: Tras la última batalla contra los demonios, los ángeles quedaron muy debilitados por lo que tienen que sufrir un duro entrenamiento para poder pertenecer al Coro Celestial. En esta era el nuevo encargado de adiestrar a los jóvenes principiantes es Gabriel, un ángel al que todos quieren nombrarle arcángel pero él lo rechaza siempre.
Los ángeles, bellas y poderosas criaturas pero que están condenados a no poder amar a nadie mientras que los demonios se esfuerzan por tentarles.
Esta historia se desarrolla en un mundo basado en la Tierra pero una Tierra diferente a la que conocemos, en la que parte está dominada por los demonios y sus defensores y en otras, el poder de la Inquisición,una organización muy avanzada tecnológicamente, se ha logrado imponer. Un mundo donde todos intentan hacerse con el 5º elemento o akasha, el material más valioso y escaso que existe.
Todo se complica a partir de que Amarael, una joven candidata a ángel, conoce a un demonio con el que se ve a escondidas.

Advertencia de contenido

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Esta historia contiene escenas no aptas para todos los públicos: Violencia, lenguaje malsonante, sexo, drogas, incesto, violaciones, orgías. ¡Sea responsable! Algunos temas metafísicos pueden chocar con sus creencias e ideologías. Es una historia de fantasía, si no tiene la mente lo suficientemente abierta no la lea y no moleste a los que les gusta. El mundo en que se desarrolla está basado en la Tierra para que sea menos lioso, pero no es la Tierra, verlo como un universo alternativo.

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Libros autopublicados

Prólogo 6ª parte


Raphael estaba muy preocupado. ¿Qué se suponía que estaban haciendo en Majón? ¿Es que no iban a ayudar? "Metatrón,traidor"

_No sigas pensando de esa forma, compañero.
_¡Chamuel!

Un ángel de cabellos rosados y ondeantes acababa de aparecer. Chamuel, el arcángel del Rayo Rosa, defensor del amor.

_¡Tú tenías que haber sido el principal defensor de esta ceremonia!_ Le reprochó su amigo.
_Defiendo el amor por encima de todo...pero el espiritual, no el pasional; ése siempre acaba apagándose.No quiero discutir más contigo sobre esto y menos en un momento así._ Se apartó de una forma muy peculiar unos cabellos más oscuros que le caían sobre su gentil rostro. Su expresión era muy amable y sus almendrados ojos inspiraban confianza y tranquilidad. En su mano se materializó un gran arco muy hermoso, con muchos grabados en oro. _Porque amo esta ciudad no voy a permitir que sea destruida simplemente por detener una boda. Vayamos a defender la entrada a Maón, los guardias no aguantarán mucho.
Raphael asintió y se alzó al vuelo. Tenía heridos a los que atender.

***

Toda Ciudad Sacra estaba en guerra. El ruido que producían las armas al chocarse y gritos de dolor interrumpían la tranquilidad que se solía respirar. La sangre cubría el mármol blanco y los bosques ardían. Veintenas de dragones plateados se enfrentaban en el aire contra unas criaturas cubiertas de escamas negras y con afilados cuernos. Eran terroríficas y por donde pasaban iban sembrando oscuridad. Astaroth iba a lomos del más feroz de todos.

El aliento de la bestia era pestilente y envenenaba el aire y su rugido dañaba los oídos de los que le escuchaban haciéndoles revivir los peores momentos de sus vidas. Debajo de ellos toda la vegetación se marchitaba.
La melena carmesí y ondulada del duque del infierno se mezclaba con el odio que se respiraba en el ambiente cada vez que su criatura batía con furia sus membranosas alas.
Ningún ángel había sido rival para él y Belcebú y Nosferatus estaban tardando demasiado. <>, pensaba. Así tendría una escusa para
poder conquistar todo el país. Se estremeció de placer al verse sentado en el trono de Dios mientras todos los ángeles le suplicaban perdón. Esta imagen siempre le consolaba y pronto podría hacerse realidad, pronto todos entenderían su sufrimiento, la injusticia de la que había sido víctima.

Lo que no le terminaba de encajar era que ningún seraphín había salido a detenerle. No podía ser tan fácil cumplir su venganza. Una lluvia infinita de flechas chocaban como estrellas fugaces sobre su montura pero todas revotaban. Ni siquiera el akasha era suficiente para atravesar las duras escamas. <>
Pero entonces percibió algo que le sorprendió. A lo lejos vio una onda de luz
expansiva que se acercaba hacia ellos. La onda les llegó, cegándolos a todos por un momento, pero nada más ocurrió. Astaroth había perdido el equilibrio por un momento. Sorprendido, miró al rededor suyo, pero todos parecían estar igual de sorprendidos que él. Y de pronto la noche se alzó sobre ellos. Todo quedó sumido en la oscuridad.

Varios metros más abajo el combate se había detenido. Los ángeles miraron acusadores a sus enemigos pero ellos parecían igual de confusos. Los más irracionales lo vieron como un hecho favorable y aprovecharon para contraatacar de nuevo.

_Amo Astaroth, algo están tramando. Deberíamos retirarnos a tiempo.

Sabía que a su amo esa idea no le hacía ninguna gracia y tenía miedo de que se enfureciera con él. Su señor miró hacia arriba y él hizo lo mismo. Los astros habían formado un triángulo. Los dos soles formaban dos vértices y la punta del triángulo era la luna. En aquella constelación la luna era de mayor tamaño que los soles y desde la perspectiva que estaban la luna impedía que los rayos de sol llegasen hasta ellos produciendo un efecto parecido a un eclipse.

_Lo sé Aamon...pero estamos demasiado adentrados, no nos dará tiempo a salir de aquí y ni siquiera sabemos si lo que pretenden es asustarnos. Tendremos que saber afrontarlo.

Desde el aire pudieron observar como muchos hastíos de luz procedentes de todas partes se elevaban el aire. Todas parecían compartir la misma dirección <> Los ángeles empezaban a caer desmayados.


En el corazón del Edén, en la torre más alta del Rayo de Zeus, se estaba concentrando toda aquella luz.

***

En Zevul, en una cueva oscura, ajena de todos esos fenómenos, se estaba llevando a cabo otra batalla. La pareja de ángeles estaba empezando a cansarse sin embargo Belcebú no había movido un dedo todavía. Mikael se estaba encargando solo de las criaturas de garras afiladas que no cesaban de surgir de la oscuridad mientras que Zadquiel trataba de defenderse de los ataques de su hermana como podía. <> pensaba Mikael.

_¡Eres un cobarde!_ bramó el guerrero._ Lo único que haces es dar órdenes a tus esbirros.
_En el amor y la guerra todo vale, pero claro, como vosotros de pasiones no entendéis..._ En ese momento se escuchó un grito de Zadquiel.
_¡Zad!..._ Mikael remató a dos enemigos y fue en su auxilio pero su contrincante le detuvo el paso.
_Es mejor que resuelvan entre ellas sus diferencias. Agneta se ha adaptado muy bien al poder de la oscuridad, ¿no crees?
_Comparado con Lucifer tú no eres nada.
_Esa comparación ofende... Para empezar, yo no tengo la misma debilidad que él.

<> Esas palabras retumbaron en la mente del arcángel pero se percató a tiempo de que Belcebú apuntaba con su macabro bastón hacia él. De los ojos de la calavera empezó a salir un extraño humo negro que parecía perseguirle.

<> De sus alas áureas empezaron a caer muchas plumas; parecía una lluvia dorada.

_¡Qué bien! Me haré un plumero con ellas.

Pero entonces estas plumas empezaron a arder. Primero emitieron una pequeña chispa azul pero ésta se convirtió en una poderosa llama azul. Las llamas empezaron a consumir los cadáveres que se apilaban el el suelo. Tendría que ser rápido para que no se consumiera también el oxígeno.
Un fuego normal no hubiese ardido con la humedad del ambiente, pero ése no era un fuego cualquiera. Las lenguas azules se extendieron por toda la galería.

Esto hizo que Zadquiel y su hermana quedaran separadas del resto del campo de batalla, acorraladas por un lado, por las llamas, y por la piedra a sus espaldas. El ángel se encontraba rodeada por un grupo de seres que habían surgido de las rocas tras la llamada de la voz de Agneta.
Zadquiel las pulverizó a todas con un rayo púrpura pero la caída volvió a cantar. Entonó una melodía muy extraña, como había hecho hace unos instantes. Las partículas de piedra se reagruparon de nuevo formando unas estalagmitas muy afiladas que apuntaban hacia su rival pero ésta logró apartarse a tiempo, con lo que colisionaron unas con otras. Pero Agnis seguía cantando. Cada nota se volvía más amarga conduciéndolas hasta su objetivo. Zadquiel ahora no tenía salida. Pensó en romper la pared pero eso provocaría un derrumbamiento y Mikael estaba dentro.
La melodía se volvió muy aguda y las estacas se abalanzaron contra ella.

Anónimo dijo...

me he quedao con ganas de saber más,espero que halla más dentro de poco poque me e quedao unas ganas terribles de saber lo que va a pasar ahora.
weno pos besos.

Luxuria dijo...

Muchas gracias^^
En realidad hay más lo único que no lo he subido aquí todo para que diese tiempo a leer lo primero

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