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¿Qué es Dolce Inferno?

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Dolce Inferno es una novela de fantasía paranormal que estoy escribiendo y voy publicando los borradores en este blog para que los leáis. Va a ser una saga y lo que podéis encontrar de momento es la primera parte: Polvo de Estrellas.
La autora soy yo, Luxuria o Lux o Viento según qué lugar de internet. Si lo veis que la publica en algún sitio alguien diferente, avisadme porque seguramente me estarían plagiando.
Sinopsis: Tras la última batalla contra los demonios, los ángeles quedaron muy debilitados por lo que tienen que sufrir un duro entrenamiento para poder pertenecer al Coro Celestial. En esta era el nuevo encargado de adiestrar a los jóvenes principiantes es Gabriel, un ángel al que todos quieren nombrarle arcángel pero él lo rechaza siempre.
Los ángeles, bellas y poderosas criaturas pero que están condenados a no poder amar a nadie mientras que los demonios se esfuerzan por tentarles.
Esta historia se desarrolla en un mundo basado en la Tierra pero una Tierra diferente a la que conocemos, en la que parte está dominada por los demonios y sus defensores y en otras, el poder de la Inquisición,una organización muy avanzada tecnológicamente, se ha logrado imponer. Un mundo donde todos intentan hacerse con el 5º elemento o akasha, el material más valioso y escaso que existe.
Todo se complica a partir de que Amarael, una joven candidata a ángel, conoce a un demonio con el que se ve a escondidas.

Advertencia de contenido

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Esta historia contiene escenas no aptas para todos los públicos: Violencia, lenguaje malsonante, sexo, drogas, incesto, violaciones, orgías. ¡Sea responsable! Algunos temas metafísicos pueden chocar con sus creencias e ideologías. Es una historia de fantasía, si no tiene la mente lo suficientemente abierta no la lea y no moleste a los que les gusta. El mundo en que se desarrolla está basado en la Tierra para que sea menos lioso, pero no es la Tierra, verlo como un universo alternativo.

¿Qué estilo prefieres?

Libros autopublicados

Polvo de estrellas cap. 4

Este capítulo en realidad eran dos pero como me quedaron más cortos aquí los subo como uno(en el pdf son más largos lo que pasa es que en Internet se hace muy pesado ponerlo todo seguido, mejor que hayas más partes pero más cortas)

Amara contemplaba el paisaje de Zevul. El largo invierno ya estaba llegando
a su fin pero las estaciones tampoco cambiaban. Siempre lucía el sol o la
luna brillaba incluso más que este astro. Una suave e incansable brisa te
acompañaba siempre a todas partes. Si llovía, las gotas de lluvia se
depositaban dulcemente sobre la naturaleza y los tejados de las casas
formando bellos tejidos con perlas de rocío. Todo era tan perfecto, tan tranquilo, tan aburrido. Shejakim es el cielo más habitado y sin embargo no estaba mucho más
animado que Zevul. Estaba terminantemente prohibido hablar unos con otros e incluso ir en grupos de más de tres personas. Afortunadamente existían varios locales donde los ángeles normales podían pasar su tiempo de ocio protegidos por barreras insonorizadoras para no llamar la atención de Los Guardianes del Cielo, los encargados de mantener el orden.

Lo que más le gustaba a Amara de aquel lugar era el cielo estrellado. Era tan
maravilloso poder sumergir la mirada en los supercúmulos que todo lo demás parecía
insignificante. Tal vez ella hubiese sido una estrella antes de ser escogida o sino, cuando muriese, estaba convencida que pasaría a ser una. Muchas veces se había estado fantaseando con el nombre que recibiría o intentando adivinar en qué trocito del espacio resplandecería. Como los ángeles no envejecen, ella tenía todo el tiempo del mundo para ver como se movían los astros. En estos casos agradecía a Dios o a quienes hubiesen creado todo el Universo que existieran las leyes físicas.

Le había rogado a tantas estrellas fugaces que la salvaran de esa monotonía y por fin
parecía que se habían dignado a escucharla. Parecía mentira que pareciese más eficaz depositar tus esperanzas en un pedazo de roca que en Dios.
Tenía que volver a verle. Él le había prometido que lo harían pero no le había dicho ni cuándo ni dónde. Él se lo estará pasando genial allá en la Tierra mientras que ella tiene que soportar este sufrimiento día tras día. Lo único que conservaba de él era la flor que le había retirado del pelo y que por alguna razón la había conservado y la estaba cuidando.


Los días siguientes la chica estuvo inmersa en montañas de libros y escritos sobre
demonología. Pero ninguno contaba nada interesante. Estaba claro que en una biblioteca de ángeles no iba a encontrar nada que hablase bien de estos seres.
Raphael ya se había percatado de su extraña conducta. De hecho, había intentado
sacarle información pero no logró nada. Incluso le había propuesto entrenarla él mismo.
Siempre había dado por hecho que sería así ya que ella se había negado a que la
adoptase. Pero una vez más volvió a rechazarle.
"Lo siento señor Raphael, pero no quiero ser diferente de los demás. Además yo no lo merezco."

Ella no lo sabía pero siempre la había estado vigilando desde cerca. Y por una vez que se descuidaba pasaba esto. Nunca había olvidado a la criatura que había encontrado viviendo sola en una cueva de Zevul. Y ahora la contemplaba a ella y veía que se había vuelto tan rara, tan especial. Lo único que podía hacer por ella era no quitarla un ojo de encima y ofrecerle ayuda en todo lo posible aunque ella siempre la había rechazado. La verdad es que eso le había dolido en su orgullo, nadie se plantearía nunca contradecir a un arcángel.

Se vio obligado a detener sus pensamientos. Ya había llegado a la Rosa Dorada. La
reunión iba a comenzar.

CONTINUARÁ

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