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¿Qué es Dolce Inferno?

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Dolce Inferno es una novela de fantasía paranormal que estoy escribiendo y voy publicando los borradores en este blog para que los leáis. Va a ser una saga y lo que podéis encontrar de momento es la primera parte: Polvo de Estrellas.
La autora soy yo, Luxuria o Lux o Viento según qué lugar de internet. Si lo veis que la publica en algún sitio alguien diferente, avisadme porque seguramente me estarían plagiando.
Sinopsis: Tras la última batalla contra los demonios, los ángeles quedaron muy debilitados por lo que tienen que sufrir un duro entrenamiento para poder pertenecer al Coro Celestial. En esta era el nuevo encargado de adiestrar a los jóvenes principiantes es Gabriel, un ángel al que todos quieren nombrarle arcángel pero él lo rechaza siempre.
Los ángeles, bellas y poderosas criaturas pero que están condenados a no poder amar a nadie mientras que los demonios se esfuerzan por tentarles.
Esta historia se desarrolla en un mundo basado en la Tierra pero una Tierra diferente a la que conocemos, en la que parte está dominada por los demonios y sus defensores y en otras, el poder de la Inquisición,una organización muy avanzada tecnológicamente, se ha logrado imponer. Un mundo donde todos intentan hacerse con el 5º elemento o akasha, el material más valioso y escaso que existe.
Todo se complica a partir de que Amarael, una joven candidata a ángel, conoce a un demonio con el que se ve a escondidas.

Advertencia de contenido

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Esta historia contiene escenas no aptas para todos los públicos: Violencia, lenguaje malsonante, sexo, drogas, incesto, violaciones, orgías. ¡Sea responsable! Algunos temas metafísicos pueden chocar con sus creencias e ideologías. Es una historia de fantasía, si no tiene la mente lo suficientemente abierta no la lea y no moleste a los que les gusta. El mundo en que se desarrolla está basado en la Tierra para que sea menos lioso, pero no es la Tierra, verlo como un universo alternativo.

¿Qué estilo prefieres?

Libros autopublicados

Polvo de estrellas cap. 11

Muchísimas gracias por los comentarios, no sabéis de verdad cuanto me animan. Así da gusto escribir pues yo pensaba(y sigo pensando xD) que no se me da muy bien, pero a vosotras os gusta jeje así que no voy por mal camino. Os dejo un poco más de la historia y un dibujo que encontré en internet y me recordó mucho a Evanthel, un nuevo personaje que sale en este capítulo. Ya sabéis, espero todo tipo de comentarios :)




Todos los alumnos parecían muy atentos a las palabras de la profesora, pero para Amara, todo aquello carecía de interés alguno. Antes le gustaba atender para poder exponer su opinión, pero las risas y los murmullos de sus compañeros cada vez que decía algo, le hicieron desistir. Incluso había llegado hasta tal extremo que contestaba mal adrede las cuestiones de los exámenes. Si para ser aceptada por los demás tenía que renunciar a unos sobresalientes, estaba dispuesta a hacerlo. Nathan se enfadaba mucho cada vez que entregaban las calificaciones y veía que ella se conformaba con un suficiente. Siempre le decía que si los demás no la aceptaban por como era, no merecían la pena. Hubo un tiempo en que ella también pensaba así, pero lo que realmente quería era que dejasen de susurrar a sus espaldas cada vez que pasaba por un grupo de gente. La profesora, una vieja arpía, ya había hablado con ella varias veces sobre las quejas que recibía de ella, que tenía que intentar introducirse en la sociedad, dejar de ser rara. Pero ella no entendía qué es lo que hacía mal. Simplemente los temas de conversación de los demás le resultaban aburridos. Con Nathanael las cosas cambiaban; jugaban a crear figuras con las nubes, les ponían nombres a las estrellas y se inventaban historias. Pero aún así, ni siquiera él la llenaba. Sabía que odiaba a los demonios como todos los demás. Era irreflexible y cabezota, y hablar con él sobre cosas serias resultaba imposible. Y quizás todos los demás tenían razón. Por esa costumbre suya de desobedecer las normas, de contradecir a los demás, había confiado en un diablo. Y el que había sufrido las consecuencias de sus acciones había sido Nathan.
Una mariposa blanca revoloteando por la ventana llamó su atención. Sintió envidia, le gustaría estar en su lugar, volando libremente en vez de estar sentada en una silla deseando que las manillas del reloj girasen más deprisa. Y entonces, un cuervo negro atrapó entre sus fauces a la delicada criatura. El insecto movía sus débiles patas intentando resistirse, pero no tenía posibilidad alguna, el depredador desgarraba con su oscuro pico cada membrana de sus frágiles alas. Amara estaba intrigada, en Shejakim no había cuervos.

"Eso es lo que soy para él, una frágil presa"

Siguió estudiándolo y el animal posó sus maliciosos ojos sobre ella. Comenzó a sentir un pinchazo muy fuerte en la palma de su mano izquierda. Soltó un grito cuando vio el extraño símbolo negro que había aparecido sobre su inmaculada piel. Todo el mundo la estaba mirando. Amara ocultó rápidamente su mano mientras intentaba inventarse una escusa ante la amenazante mirada de la profesora.

-Esto…me había parecido ver un ave negra sobre la ventana…

Todos miraron hacia la ventana, pero ya no quedaba resto alguno del cuervo.

-Señorita Amara, le aseguro que ningún demonio le va a atacar mientras esté en clase…
-¡Uuuuu, soy un demonio y te voy a matar!
-Seguro que tiene miedo de que la viole…
-¡Cómo si los demonios fuesen tan idiotas!

Toda la clase comenzó a reír. La chica ocultó su rostro, avergonzada. Al ver el asiento vacío de su amigo, la culpabilidad volvió a apoderarse de ella.

-¡Vasta ya! ¡A callar! Lo que voy a explicar ahora es muy importante y quiero que todos atendáis.- Cuando las risas cesaron, la profesora retomó la clase.- Ya queda poco para que comencéis vuestro entrenamiento. Es el momento más importante de vuestra vida puesto que se descubrirá vuestra verdadera esencia.
>>Siete rayos existen, cada uno de un color del arco-iris: azul, rosa, dorado, blanco, verde, oro-rubí y violeta. Hay un arcángel destinado para cada uno de ellos, con su respectivo templo en la Tierra. En cada rayo destaca una cualidad: valor, amor, sabiduría, pureza, sinceridad, suministro y misericordia.
El entrenamiento tiene como finalidad haceros desarrollar vuestra verdadera esencia, para saber a qué rayo pertenecéis y cómo serviréis al mundo. Ahora, vuestras alas son blancas; cuando despertéis vuestro verdadero poder, éstas brillarán bajo la frecuencia del rayo al que pertenezcáis. Algunos lo conseguirán durante el propio entrenamiento y otros, durante el examen. Los que lo consigáis, recibiréis la bendición de Dios y del arcángel correspondiente, e ingresaréis en su coro celestial. Los que suspendáis, seréis enviados a Vilon, el cielo más bajo.

-Profesora, tengo una duda.
Una joven de cabello castaño claro cortado a capas, había levantado su mano.
-¿Sí, Lisiel?
-Alguien que pertenece al rayo blanco, por ejemplo, ¿De quién recibiría la bendición? ¿De Gabriel?
A muchas se les iluminó el rostro al escuchar esto.

-Tú no te preocupes por eso, te aseguro que hay cosas más importantes…
La explicación se vio interrumpida por unas voces escandalosas procedentes de afuera.

-¿Qué está pasando? En Shejakim está prohibido armar ruido…
Todos los ángeles se levantaron rápidamente de sus sitios y corrieron hacia la puerta para ver lo que pasaba. Se había agrupado un grupo de gente en la calle bastante numeroso mientras gritaban “Gabriel, la gracia del Señor está con él”. Amara se abrió paso entre la muchedumbre hasta que topó con Yael y Ancel.
-¿Qué está pasando? Ya os vale, que no habéis ido a clase…
-¿Y perdernos esto? -. Exclamó entusiasmado este último.- Yael, lo estás grabando todo, ¿verdad?
-Que sí, tú déjamelo a mí.
-¿Pero qué está pasando?
-Serafiel ha prohibido la tecnología y poseer más de un arma y lo está registrando todo.
-¿Qué?
-Para la construcción del muro, ya sabes, todas las cosas están hechas de akasha…
-Como ves la gente no se lo ha tomado muy bien y reclaman a Gabriel como arcángel…como si tuviese que ver una cosa con otra…
-Gabriel es el que nos salvó la otra vez.
-Ya sé quien es, las de clase no hablan de otra cosa…-. Efectivamente, parecía ser que el principal tema de conversación consistía en comentar lo guay que llevaba el pelo, lo bien que vestía, que qué músculos tenía, que qué culo, si le habían visto metiendo mano a su novia…Incluso algunos jóvenes habían comenzado a imitar su estilo e iban con abrigo largo con el calor que hacía en clase, e incluso se habían puesto de moda los tatuajes.
-¡Yael! ¡A tu derecha!

Gabriel no podía creerse lo que veía. Apenas había vuelto de una misión y lo primero que oyó fueron los gritos de la gente clamando su nombre. Al principio pensó que se había equivocado de dimensión, pero tras ver cómo la gente se le echaba encima suplicándole tantas cosas que no entendía ninguna, se convenció de que efectivamente era a él al que nombraban.

"¿Por qué me pasan estas cosas a mí?"

Entre todo aquel jaleo un ángel de cabellos negros con mechones blancos y con una cámara de vídeo que apuntaba hacia él se acercaba corriendo. Otros dos jóvenes le seguían.

-¡Pero si son mis ayudantes!
-Unas palabras para el periódico, por favor.
-Dejaros de tonterías, ¿qué está pasando aquí?
-Pero si esto lo has montado tú
-¿Yo? Pero si no me entero de nada…
-Gabriel, ¿qué se supone que estás haciendo?

Un cabreado Serafiel acompañado de varios guardias se acercaba hacia ellos. La gente tiraba cosas al seraphín y los guardias comenzaron a inmovilizar a todos.

-Le aseguro que no sé nada…
-¡Ladrón!-. Se escuchaban los gritos entre la gente.
-Al final Raphael va a tener razón.- Continuó ignorando los abucheos. La voz del serafín constaba de la misma frialdad de siempre.
-Acabo de llegar y estaba intentando que alguien me pusiese al corriente. Pero nunca les había visto tan enfadados. ¿Qué barbaridad has ordenado?
-Esto es por el bien de todos. Y qué casualidad que antes de ti, estas cosas no pasaban. No sólo se están oponiendo a Dios sino que están incumpliendo una de las principales normas.

Dos guardias trajeron un enorme baúl de madera y uno de ellos desenrolló un pergamino que llevaba en su túnica.

-Según el decreto divino número tres mil cuatrocientos ochenta y dos, todo ángel que posea más de un arma, así como cualquier objeto imprescindible hecho de akasha, deberá entregarlo para la construcción del muro.- Cuando terminó de leer aquellas palabras que de tanto repetirlas ya se las había memorizado, soltó una sonrisa triunfante.
Todos se quedaron observando a Gabriel.

-¿Por qué me miráis así? No me digáis que… ¡Ey! Espera un momento…
-Estoy harto de esperar, venga, quédate con tu guadaña, pero despójate del resto.

Uno de los guardias hizo el amago de acercarse a registrarle.
-Está bien, de acuerdo.- Desenvainó sus dos espadas y las contempló una última vez más antes de dejarlas caer en el baúl. Sabía que se arrepentiría de esto. Ante la insistente mirada del seraphín, empezó a hurgar en el interior de su abrigo y sacó una daga. Siguió buscando y también extrajo una pistola blanca con adornos plateados. La depositó cuidadosamente en el baúl, como si fuese un hijo al que lo estaba entregando a un desconocido.
-Las balas.
A regañadientes extrajo de otro bolsillo unas balas con un extraño brillo metálico. También las introdujo en el baúl.
-Niño, la cámara también.
-¿Qué? ¿Y no podemos hacer una pequeña excepción…?
Ante la respuesta negativa no le quedó más remedio que entregarla. Finalmente, Serafiel asintió satisfecho.

-Deberíais tomar ejemplo de vuestro querido Gabriel.- Empezó a comentar elevando la voz, para asegurarse de que todos le escuchaban.- Por esta vez olvidaré todo lo que ha pasado, pero que no se vuelva a repetir. Así de animados os quiero ver ayudando en la construcción del muro.

Y se marchó con todos los guardias y llevándose sus preciadas posesiones. Gabriel sentía cómo una parte de su alma se alejaba con ellos. Todos se quedaron mirando expectantes a su ángel, que no sabía cómo actuar. Finalmente dejó caer un suspiro.

-No nos queda más remedio que confiar en El Creador. Cuando el muro esté terminado, todo volverá a la normalidad.
La multitud poco a poco se fue disgregando y en unos pocos minutos todo había vuelto a la silenciosa normalidad. Gabriel les hizo un gesto con la cabeza señalando el Centro Urbano. Los tres asintieron y le siguieron hasta allí. En las calles de Shejakim estaba prohibido hasta el más leve susurro por lo que se reunían en el Centro Urbano para poder hablar tranquilamente. Con el tiempo se había convertido en un local muy animado.
Nada más cruzar la puerta sintieron el caldeado ambiente, y la atmósfera desenfadada les arropó.

-¿Llegaste a pasar lo que teníamos grabado de ayer, no?
-Sí, tranquilo que sólo estaba lo de hoy…Tendremos que conseguir una cámara de los humanos, que ésas no están hechas de akasha…
-Vamos a sentarnos a la barra, os invito yo.- Les propuso el ángel.
A Ancel y a Yael les encantó la idea.
-Tío, tú no eres como los otros carcas amargados. Serías un buen arcángel.
-Seguramente, ellos antes tampoco estaban amargados.

Ocuparon unos asientos que estaban libres y uno de los camareros se acercó a atenderles. Tenía el pelo rubio cenizo engominado hacia arriba, expresión afable y ojos de color miel. En cuanto reconoció a Gabriel sonrió y empezó a buscar algo en un armario. Extrajo unas copas más grandes que la palma de su mano y les puso una a cada uno.

-¡Hombre, Gabri, tío! Anda sentaros, que invita la casa.
-Así me gusta, Menadel.- Gabriel respondió a su saludo dándole una palmada sobre el brazo.
-Que pagaba él, decía…
-¡Ey! Que pensaba pagar yo…
-Menuda la que se ha montado fuera…pero gracias a eso ahora tengo más trabajo.- les contaba mientras servía en los vasos un líquido color azul.- Menos mal que estás bien, Mitz ha tenido serios problemas, casi acaba entre rejas.
-Pero está bien, ¿no?
-¡Bah! Ya sabes como es, ha armado el numerito pero después no ha tenido más remedio que ceder…

Mitzrael era un maestro herrero. Tenía la armería más importante de los siete cielos. Él, junto con Lehahiah, un loco de la informática, y Gabriel formaban un trío bastante llamativo.

-Pues cuando se entere de que he tenido que dar la pistola…
-¿Te la han quitado?-.La cara de culpabilidad que puso su amigo respondió a la pregunta.
-Venía justo de una misión, me pillaron bien equipado. Después de que me vendía las balas como algo especial… -. Tras un instante de silencio, agarró la copa y pegó un trago.

-¿Qué es lo que nos has puesto?-. preguntó curiosa Amara mientras contemplaba su reflejo sobre el cristal.
-¿Es alcohol?-. preguntó emocionado Ancel.
-¡Pues claro! ¿No me digáis que nunca habéis bebido?-. miró divertido hacia Gabriel.- Si se emborrachan es culpa tuya por haberles traído.
-¡Claro que no es la primera vez que probamos el alcohol! -. exclamó un ofendido Yael.- Por Nathan, para que se recupere pronto.- pronunció en voz alta, mientras alzaba la copa y la brindaba con la de su amigo. Después de un largo trago se les puso una cara muy rara. Los dos más mayores empezaron a reírse por la inocencia de éstos.

-Anda, lléname más la copa, que apenas estaba por la mitad.
-Pero si lo que tienes que hacer es beber más despacio, niño, ¡que te va a sentar mal!

Todo el afán de Amara era ocultar la extraña marca que había aparecido en su mano. Afortunadamente era diestra, así que podía apañárselas solamente con la derecha. Al final, decidió probarlo. Arrimó sus labios junto al vidrio y dejó que el azulado líquido fluyera hacia su boca. Era suave al contacto con su lengua y tras saborearlo, lo dejó caer por su garganta. Un extraño calor recorrió todo su cuerpo. De pronto se sintió muy ligera, como si todo el peso de sus preocupaciones se hubiese esfumado de golpe. Hacía mucho que no se sentía así. Cuando abrió los ojos se encontraba sentada sobre la misma silla, rodeada de la misma gente, con la misma música. Pero algo era distinto, como si todo brillara con más luz. De pronto, todo volvió a la normalidad.

-¿Te gusta?-. le preguntó Menadel.- Se llama “lágrimas de Selene” En realidad lleva lágrimas de unicornio.
-¿Selene es un unicornio?
-¡No, hombre! Selene era la hermana de Gabri, por eso le puse ese nombre.
-¿Tenías una hermana?
-Sí, pero ya hace varios siglos que murió. Un ejemplo de lo que no se debe hacer: ir por Enoc jugando a ver quién mata más diablos cuando ni siquiera se ha pasado el entrenamiento.- Se formó un silencio incómodo. Un grupo de clientes comenzaron a quejarse y Menadel tuvo que irse a atenderles

- Por cierto, -. exclamó Gabriel, retomando de nuevo la conversación.- antes habéis mencionado a Nathan. ¿Qué tal está?
-Pensábamos ir a visitarlo luego. Amara, nos acompañarás, ¿verdad?-. Le preguntó Ancel a la joven, que se quedó sorprendida por la invitación.
-¿Qué es lo que pasó exactamente? -. Posó sus amables ojos celestes en la chica. Ésta se sonrojó ante la idea de que alguien como él la estuviese prestando atención.- La versión oficial lo único que dice que un Caído, en acto de desesperación, llegó hasta Shejakim, pero un loco no puede cruzar las barreras sin llamar la atención…

La conversación fue interrumpida. Dos muchachas que llevaban un tiempo jugando una partida de cartas en una de las mesas, en cuanto vieron que Amara estaba hablando con el popular Gabriel, corrieron a entrometerse en la conversión.

-¡Amara! ¡Estás aquí! Venía a preguntarte si esta noche querías venir a mi fiesta de pijamas.
-¿Quién yo?
-¿Hay alguna otra Amara por aquí?

La que le estaba hablando era nada más y nada menos que Evanthel, la más popular de la clase. Los ángeles elementales eran poco comunes, pero en esta generación había dos: Nathan, un elemental del fuego, y Evanth. Poseía una larga cabellera blanca con reflejos azules, y siempre iba con esa mirada de hielo, como el elemento al que pertenecía. Lucía una ajustada túnica azul marino, que se abrochaba en el cuello, y unas hermosas sandalias se ajustaban a sus tobillos creando numerosos lazos. A su espalda llevaba una pesada banda dorada en forma de uve y con varios jeroglíficos grabados en ella. Era una de las que más alto se había reído en clase de ella. La otra chica que le acompañaba era Lisiel, la que había levantado la mano antes, su perrito faldero.

-Bueno, veo que aquí estoy de más así que será mejor que me retire.- exclamó Gabriel-. Ya hablaremos en otro momento.
Hizo una reverencia a las chicas y se despidió del resto haciendo un gesto con la mano. Se quedaron observándole hasta que abandonó la sala.
-¿Habéis visto como se comía con los ojos a Amara?-. apuntó Yael.- ¡Ya tenemos una noticia para el próximo número!
-¿Pero qué dices? Ni se te ocurra…
Ya sólo le faltaba eso.

-¡Amara! ¿Vas a venir o no?
-Tenéis un morro… Amara nos lo va a contar a nosotros, si os queréis enterar tendréis que comprar el periódico.

A ella ya le parecía extraño el repentino interés que todos mostraban. Lo único que buscaban era que les contase lo que había pasado.

-¿No me digas que prefieres irte con el mafioso y el gordo?
-A mi amigo no le vuelvas a llamar así .- Susurró furioso Yael, agarrando por el cuello de la túnica a Evanth.
-Déjalo Yael, no sabe nada sobre mí…
-¿Qué es lo que tengo que saber de ti? ¿Qué tienes una enfermedad que te hace comer sin parar?
-…Lástima que nosotros sí que sabemos lo que hizo ayer por la noche…
-¿Qué? ¿Qué es lo que sabéis sobre mí?
-¿No querrás que los demás se enteren?-. Señaló con la cabeza hacia un chico de oscuros cabellos que estaba ahora discutiendo con uno porque le había ganado.- Me pregunto qué os pasaría a los dos si eso llegara a pasar…

La chica apretó el puño furiosa, pero sabía que había sido derrotada.

-¿Qué quieres que haga?
-Bueno, si tuvieses una cita conmigo no me importaría olvidar lo que vi…
-¿Salir contigo? ¿Estás loco?
-Que sólo es una cita, encima que soy generoso y no te he pedido que seas mi esclava…
-¿Y sí Haziel me descubre?-miró de reojo hacia el chico de antes.
-Te creía más inteligente chica, búscate la vida como puedas.
-Pasado mañana a las ocho en punto, en la fuente de la Plaza de las Ánimas. Ni se te ocurra llegar un minuto tarde.- Se volvió hecha una furia hacia Amara, la cuál no parecía estar muy atenta a la discusión-. Amarael, todo esto lo hacíamos por ti, pero nada, quédate con estos pardillos…
-¿Ahora sí quieres escuchar a una paranoica?
Evanth le dedicó una mirada asesina.

-Vámonos Lisiel, tenemos cosas mejores que hacer.
Lisiel puso una sonrisa nerviosa y se despidió solamente de Yael y se marchó detrás de su idolatrada Evanth. Ancel saltó de alegría.

-¡Sí! ¡Tengo una cita con la más popular! ¿Dónde está el camarero? ¡Que nos ponga otra!
-Mira que eres idiota tío, podías haberla pedido un montón de cosas y le pides una cita…Tendrás que llevarla a un restaurante pijo y encima invitarla tú.
-¿Restaurante pijo? ¡Qué va! Aquí el que manda soy yo. Le voy a enseñar quien es el pardillo aquí… ¡Gracias Amara!-. Y le dio un efusivo abrazo que la dejó descolocada.
-Pero si yo no…
-Anda, vámonos a ver a Nathan antes de que os arresten por escándalo público.
-Por cierto, Yael, ¿cómo es que Lisiel solo se ha despedido de ti?-. Preguntó curiosa, Amara.
-¿A que pongo lo de Gabriel?

Un molesto calambre en la mano le hizo recordar de nuevo la marca. Por lo visto no iba a poder socializarse…Le daba mucha rabia porque de verdad quería ir con ellos, pero no podía pasearse con esa marca maldita por ahí.
-Chicos…lo siento, pero me temo que no voy a poder acompañaros…Id yendo vosotros, ya iré a visitarle más tarde.

Y dicho esto echó a correr. Su larga melena dorada osciló en el aire unos instantes y después, también se perdió de vista.

-Qué chica más rara…

CONTINUARÁ



Seleccionad capítulo:





kaho dijo...

Hola Lux!

Veo que en este capítulo has cambiado un poco la tonalidad, por decirlo así está más relajado... sin dejar de tener sus intrigas y suspenso.

jaja Hoy estoy fluida con las palabras xD

Me gustó mucho ^^

Te cuidas,
Kaho

Nay Tiyi dijo...

Fue mucho mas relajado... como una pausa ^^
Espero la continuación.
Un beso enorme.
Nay

Luxuria dijo...

Tengo que alternar la calma con la tempestad jeje. Los capítulos que vienen ahora son más tranquilos, pero para ir preparando todo lo que va a pasar después.

Muchas gracias por comentarme todos los capítulos. Ahora empezaré a preparar el siguiente. Me gustaría escribir más todos los días, pero para eso los días tendrían que ser muuucho más largos.
Besazos también para las 2^^

erea dijo...

Gracias por comentar en nuestro blog, Luxuria!
Y tenemos pocos mangas, seamos sinceros, asi que estamos abiertos a peticiones.
Kaori Yuki me encanta, y Count Cain esta muy bien y no tendria ningun problema en traducirla, sino fuera porque ya esta licenciada en España, bajo el nombre de La saga de Caín.
Si no recuerdo mal, son cinco volumenes (la llamada saga de cain), y 8 God Child, todos ya publicados por Planeta comic, creo, o Glenat, no estoy segura.
Tengo el primer volumen en español, escaneado por una chica de un foro, si quieres te lo paso, pero al menos en España se puede encontrar en las tiendas ^^
Ah, y gracias por afiliarnos! aunque no pusiste nuestro banner :( Pero bueno, agrego el tuyo a nuestros afiliados ;)

Y si tienes otra sugerencia, adelante (y corrígeme si me equivoco con lo de Cain)
Animo con la historia!

· Alba · dijo...

Lux!!

Jo, tngo un caos en la uni que no m dja ni respirarrrr ;)
En cuanto m den vacaciones pienso empaparme de tus ángeles para poder hablar de ellos laaargo y tendido. Muchos besitos y sigue escribiendo, q lo poquito q he podido leer me ha encantado!!! Muas ^0^!!

Alba

http://letrasyescenas.blogspot.com/

yasary dijo...

Hola.
Oye, mi amiga creo que se pasará muy pronto por aquí a comentarte, si no lo ha hecho ya.
En fin, este capítulo como ya te han dicho, es mucho más fluido, pero me quedé con la intriga de saber, qué es esa marca, y qué paso con lo de ejecutarla...
Algo he pensado al respecto, pero no quería decirlo por si la cagaba...
En fin, que ahora me voy a por el 12.
¡Un beso!

Luxuria dijo...

jeje graicas poor la propaganda gratuita. Ya sabes que cualquier comentario es bienvenido^^a Ver si coincidimos más en el chat y hablamos varias a la vez, que el messenger no me va.

Si tienes alguna teoría cuéntala! me encanta que teoricéis y os rompáis la cabeza intentando buscarle un sentido a todo esto muahahhjajah

yasary dijo...

Qué mala que eres... Claro, como tu ya sabes y entiendes toda la historia... Nos dejas a que nos rompamos la cabeza, no, es más, dices que nos la rompamos a buscar teorías para entenderlo... Qué maja... Seguro que te encanta pensar que nos has dejado comiéndonos las uñas...
Pues a ver si el misterio se relaja un poco... O me voy a volver loca...

Luxuria dijo...

uy, pues vete llamando al loquero :p

Poco a poco, poco a poco :D

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